En todos los procesos de comunicación pero especialmente en los que tenemos dentro de las relaciones de pareja pueden surgir conflictos y exceso de mociones negativas; por tanto, los problemas en las relaciones íntimas afectan a todos por igual en un momento u otro. Mantener una relación altamente conflictiva es agotador y hace que ambos miembros de la pareja se sientan desgraciados y solos.
Permanecer en una relación de pareja infeliz y atribulada se asocia a crecientes índices de depresión, ansiedad y drogodependencia.
Existen señales que en general nos permiten prever el mal funcionamiento
de la pareja, tales como:
– Clima violento
– Desprecio
– Actitud defensiva
– Actitud evasiva
– Sentirse abrumado/a
Podemos además identificar cuatro etapas finales que determinarán el final
de la pareja:
1. Considerar que los problemas matrimoniales son muy graves
2. Hablar parece inútil. Cada uno intenta solucionar los problemas por separado.
3. Empiezan a llevar vidas separadas
4. Se sienten solos.
Para sostener una conversación mediante escucha activa te damos una serie de sugerencias:
1. Hablar por turnos
2. No dar consejos si no nos lo piden
3. Mostrar un sincero interés
4. Comunicar compresión hacia lo que nos están contando.
5. Ponerse de su lado.
6. Mostrar una actitud de “nosotros contra el mundo”.
7. Expresar afecto
8. Validar sus emociones.
Ofrecer apoyo a tu pareja resulta muy beneficioso, pero a veces la pareja nos puede dar la espalda, tal vez por descuido, y este puede ser sin querer o bien porque hay un conflicto latente.
LAS DOS CLASES DE CONFLÍCTO MATRIMONIAL.
Un tipo de conflicto en la pareja son aquellos problemas irresolubles, como
distintas opiniones sobre el cuidado de los hijos, tareas del hogar, rasgos psicológicos de la pareja… En cada pareja serán distintos, pero en aquellas parejas emocionalmente inteligentes, sabrán cual es el problema específico y desarrollarán alguna estrategia específica para convivir con él, la más común es el humor. Esto
es una buena solución para convivir con el problema en una pareja feliz.
Sin embargo en una pareja que no es feliz estos problemas irresolubles crearía una espiral de frustración sintiéndose ambas partes heridas la una por la otra, de tal manera que hablaría una y otra vez del problema, igual
que en todas las parejas, pero sin llegar a desarrollar alguna estrategia para convivir con el problema. De tal manera que comenzarían a aislarse de los problemas encerrándose cada uno ensimismo y por tanto viviendo vidas paralelas.
Otro tipo de conflicto es el estancamiento en un problema, para ello Gottman nos propone una serie de claves para averiguar si estamos estancados o no en un problema.
1. El conflicto te hace sentirte rechazado por tu pareja.
2. Hablan una y otra vez pero no avanzan.
3. Se atrincheran en vuestras posiciones y no están dispuestos a ceder.
4. Cuando discuten el tema acaban disgustados y heridos.
5. Las conversaciones sobre el tema carecen de buen humor y afecto.
6. Con el tiempo son cada vez más inamovibles, lo cual los lleva a insultarse
el uno al otro durante las discusiones.
7. Estos insultos los hace atrincherarse más y extremar sus propios puntos
de vista, con lo cual cada vez están menos dispuestos a llegar a un acuerdo.
8. Finalmente se distancian.
Otro tipo de problemas son los solubles, estos se pueden solucionar, pero aun así crean un clima de tensión y sufrimiento. Cuando un problema crea
excesiva tensión probablemente es porque la pareja no ha sido capaz de desarrollar técnicas para hacerle frente y solucionarlo, en este momento la
validación y la escucha activa no es muy eficiente ya que ambas partes están muy enfadadas la una con la otra para poner en marcha estas técnicas de resolución de problemas.
Para resolver los problemas solubles, John Gottman, experto en relaciones de pareja, propone una serie de pasos centrados en el respeto:
1. Suavizar el planteamiento de la discusión
2. Aprender a dar y recibir intentos de desagravio.
3. Tranquilizarte tú mismo y a tu pareja
4. Llegar a un compromiso.
5. Ser tolerante con los defectos del otro.
En Psicólogos y Bienestar tenemos los profesionales especializados que pueden ayudarte y acompañarte en procesos de terapia de pareja.
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